Reflexión personal con respecto a las leyes educativas en España
Como futuros docentes, debemos conocer y reflexionar de
manera crítica sobre aquellos conocimientos y valores que hemos adquirido, pues
son los que inculcaremos posteriormente a nuestros alumnos. Prácticamente la
totalidad de las temáticas históricas pueden ser interpretadas desde un prisma
ideológico, dependiendo del modo en el que se expliquen. En la era de la
desinformación y la posverdad, todo puede ser cuestionado hasta el extremo. Debemos
tomar en consideración que nuestro criterio, en muchas ocasiones, pudo estar
influenciado por la situación política de ese momento y por cómo las leyes
educativas determinaron nuestra forma de aprender o directamente sobre el
contenido que estudiábamos.
Por esta razón, como profesores de Historia, Historia del
Arte y Geografía, debemos, primeramente, cuestionarnos a nosotros mismos
nuestros conocimientos y, posteriormente, transmitir la información a nuestros
alumnos, mostrando fuentes que consideremos fiables. Por otro lado, resulta
útil, además, emplear varias fuentes de información para aproximarnos a una
determinada temática. No debemos caer nunca en hablar de ciertos eventos
históricos según nuestro parecer. La verdad histórica es incuestionable, inquebrantable,
real y comprobable gracias a los restos de las épocas precedentes.
Con respecto a la realidad histórica, cabe mencionar un
episodio que, en algunas ocasiones, ha sido silenciado por algunos medios, la ley
que supuso la depuración de los maestros que fue llevada a cabo por el régimen
franquista con el Plan de Depuración del Magisterio. Mi bisabuelo materno
llamado, Diego Collado, fue víctima de este proceso. Nacido en 1903 y teniendo
sus oposiciones aprobadas en la década de los años 20, con anterioridad a la II
República, fue depurado y no pudo reincorporarse a su profesión en el resto de
su vida. En el año 1939 fue recluido en un campo de concentración, por cuanto
que su posición Inspector de Primera Enseñanza en la etapa republicana, le
incriminó políticamente.
En el artículo La purga del franquismo contra la
enseñanza: más de medio millón de expedientes de depuración, se revelan
algunos detalles de este procedimiento:
“Ahora a ese gran contenido se suman
los 564.269 expedientes de depuración abiertos a profesionales vinculados a la enseñanza que fueron apartados de
su cargo de forma fulminante por las tropas que impulsaron el golpe de Estado,
a medida que avanzaban posiciones durante la Guerra Civil y especialmente en la
posguerra. Son expedientes referidos a maestros y maestras de enseñanza
primaria y secundaria, de la Escuela Normal –lo que hoy sería Magisterio–, pero
también profesores que ejercían en universidades, en las Escuelas de Ingeniería
y Arquitectura, en las Escuelas Taller o de Comercio, entre otras. Además,
están incluidos ayudantes, auxiliares, administrativos, y “cualquier persona
vinculada a la enseñanza a quien alcanzó la depuración, se apartó de su cargo y
se incoó un expediente”.
En los últimos años, se ha producido una radicalización
de algunos sectores de la población, especialmente de la extrema derecha. Las
aulas, al igual que en el resto de la sociedad, experimentan estos cambios
sociales. Personalmente, recuerdo que una vez en mi instituto apareció una
chica de unos 16 años aproximadamente, con una camiseta del Hogar Social
Madrid. El profesor de francés, que fue el único que se percató de ello,
decidió pedirle que volviese a su casa a cambiarse la camiseta y que no la trajese
nunca más. Ciertamente, como sabemos, se trataba de una organización filonazi
que se dedicaba a dar comida únicamente, a colectivos vulnerables de origen
español. Considero que la decisión del profesor fue tajante y absolutamente
acertada, puesto que gran parte de los alumnos que acudían a aquel instituto
eran de origen latinoamericano y marroquí. Es absolutamente fundamental que
podamos parar el avance de este tipo de discursos en las aulas y no permitir
que una actitud silenciosa y pasiva por nuestra parte, haga que este tipo de
ideologías crezcan entre el alumnado.
La mayor parte del fracaso escolar se produce entre las personas migrantes y entre las personas menos enriquecidas. Cabe concluir que existe una criba silenciosa que tiene como consecuencia que no alcancen estudios superiores todos los grupos sociales. Una de las grandes cribas que se aplican en la educación pueden ser los exámenes obligatorios o reválidas, pruebas que, en muchas ocasiones, se remiten a la época franquista y que se propusieron de reinstaurar en la ley LOMCE. Este tipo de pruebas tenían como objetivo determinar el avance o retroceso en la trayectoria educativa del alumno. Por desgracia, las reválidas a menudo perjudicaban a los colectivos más vulnerables y favorecían, en definitiva, que el sistema de reproducción social siguiese funcionando del mismo modo. Los exámenes y las reválidas no dejan de ser un método burocrático impuesto por determinados partidos políticos para fomentar que, unas personas y otras, lleguen a determinados puestos de trabajo o a determinadas posiciones económicas. La burocracia, sin lugar a duda, es una forma de violencia sistémica.
(SALIP, 2020)
Por otro lado, puede ocurrir que leyes con intenciones
inicialmente positivas, como fue el caso de la LOGSE, resulte, en última
instancia, perjudiciales para algunos alumnos. Como bien sabemos, aquellos que
se vieron damnificados en esta ocasión fueron aquellos que se encontraban
cursando la EGB y tuvieron que adaptarse a las nuevas exigencias que proponía
la ESO. En cualquier caso, en aquel momento tal vez, era necesario ese cambio
cualitativo y siempre va a haber gente que sufra las consecuencias.
La educación de los niños, niñas y niñes no es algo banal, pues determinará nuestro futuro. Para la consecución de un futuro idóneo, no se deben cambiar las leyes educativas cada cuatro años, debido a los deseos políticos de unos partidos u otros. Sí que es cierto, sin embargo, que estas leyes deben adaptarse a la realidad social contemporánea y al avance de la tecnología y su influencia en nuestras vidas. Debe ponerse el foco en crear una Educación basada en valores para la posteridad, como son la convivencia social, la justicia y la tolerancia. Por otro lado, bajo mi perspectiva, las leyes educativas de este nuestro país deben acatar uno de los grandes problemas educativos que atañen a España, el abandono escolar.
Bibliografía:
- Rodríguez, O. (19 de diciembre de 2020). La purga del franquismo contra la enseñanza: más de medio millón de expedientes de depuración. El Diario.es https://www.eldiario.es/sociedad/medio-millon-nombres-vinculados-ensenanza depurados-franquismo_130_6516477.html



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